Cuando miro hacia atrás y veo todo lo que he vivido siento una enorme paz al ver la evolución que he experimentado en la materia. Todo me lleva a descubrir el SER que SOY, no porque lo haya olvidado sino porque no recordaba quien era.
Sobre mis pies una enorme carga fue soltándose a cada paso, siento cada vez más liviano mi cuerpo y mi alma se expande como un niño cuando desea ser él mismo. Esas ganas de jugar, de divertirse, de mostrarse tal cual es y solo por eso ya tiene todo para ser feliz.
Siento un enorme placer, veo mi cara sonreír y mi alma se anima a volar más alto.
Parece que fuera ayer cuando ponía mi primer pie para comenzar a andar por el juego de la vida. ahora mi alma quiere manifestarse, sentir la totalidad con el todo y fundirse en ese instante. Ese instante que tan sólo es mío y tuyo y nuestro, porque todos somos UNO. Ese instante me lleva a recordar quien SOY y veo en la inmensidad del cosmos una luz, que antes sentía pagada, ahora es enorme, y quiere hablarme y decirme que soy YO. Nada es externo a ti, me dice en voz bajita, y siento como me estremezco al pensar, que quizás por un instante, vuelvo a casa de verdad. Es una sensación de calma, de paz, de armonía… no sentía esta sensación desde hace algún tiempo y ahora que puedo vivirla es como andar entre esponjas, ese dulce y sueve sentir en mis pies hace que la materia se desvanezca y todo sea nada.
Y todo vuelve a ser de nuevo porque estamos aquí en la Tierra, caminando descalzos hacia el jardín del Edén. No, no es ese jardín que nos han hecho creer. Este “jardín” metafóricamente es la casa, es el hogar desde donde todos procedemos y solo unos cuantos se permiten recordar.
Ahí todo se vuelve de un inmenso color con aromas e increíbles momentos de paz, es como volver al vientre de la Madre, al útero sagrado donde todo nace y todo vuelve. Allí en ese hermoso momento de paz, siembro una semillita que hacía tiempo quería germinar y siento por un instante que no estoy sembrando sino partiendo; mi cuerpo se transforma y siento el dolor de romper pero era necesario para transformarme. Ahora entiendo como es necesario pasar por esta transformación; unos tienen miedo a hacerlo y nunca lo hacen, otros van decididos sabiendo que hay dolor, otros se transforman sin pensarlo porque les da igual morir en el intento y aquellos que perduran, aquellos que nunca llegan a germinar observan sorprendidos: ay que ver que dura es la vida para algunas personas! El pobre fulano, la que tuvo que pasar! Y ahora se dice que no es él mismo, que ha cambiado.. será por todo el daño que le han hecho pasar?
Y el Ser, una vez transformado, solo mira con amor. No puede ver juicios en estos comentarios porque ahora todo es diferente. Ya no puedes volver atrás. El ego se ha desvanecido y el Ser se ha vestido de gala para la ocasión: ¡esperaba este encuentro hace tanto tiempo! ¡Qué júbilo, que emoción! ¡Que grandeza la del alma poderse materializar y juntos, unido al cuerpo, la materia transformar!
Gracias por este instante, gracias por esta ocasión, en donde mi alma pudo reflejarse a través de mi propio rosto para mostrar al mundo lo que este Ser ha venido a entregar.
Este momento de espera, que se hice una eternidad, para el alma fue solo un instante y ahora de nuevo ya está entregando aquellas virtudes que vino a regalar a través de sus hermanos que hoy de nuevo vuelven a compartir, una vida en la Tierra, como si fuera la primera vez, pero esta vez sabemos que fueron muchas más y que en esta fue que decidimos volvemos de nuevo a encontrar de una forma diferente, de manera peculiar… siendo nosotros mismos, en amor y libertad, recordando que la Fuente venimos aquí a mostrar a través de nuestros actos para un mundo nuevo crear y así poco a poquito crear la Nueva Humanidad, esa que ha venido para no irse nunca más.
Aquí, ahora y siempre, porque ya no regresamos más a las tinieblas del pasado que aprendimos a surfear. Ahora es el momento, esta es la Edad de la que en tiempos remotos se hablaba de libertad y el Ser, aún no consciente, no entiende que pasará. Abran los brazos hermanos, ya estamos aquí, fueron tantas y tantas vidas para poder regresar en el momento perfecto en el que esto ha de cambiar, para transformar la mirada hacia el nuevo sentir, de la Era de Acuario, por eso estamos aquí.
Siente el placer de gozar, llega la hora de sanar, todas aquellas heridas que aún no te dejan observar cuanto amor hay en el hermano que también herido está.
Mírame de nuevo, con ojos de libertad y encuentra en ellos tu alma, que anhela tu libertad, para salir de la jaula en la que un día decidiste entrar. Ahora eso ya no toca, las puertas se abrieron ya; es momento de partir y continuar. Andando se hace el camino y solo tú lo puedes andas, nadie puede hacerlo por ti ni en tu lugar. ¿Te atreves a dar el paso? ¿decides caminar? Todos juntos llegaremos, cada uno a su paso andará, pero al final del camino, todos nos encontraremos para celebrar que una nueva Era revolucionó lo que por mucho tiempo aquí, en la Tierra, surgió. Y se hablará del humano, como un Ser que se expandió y que estuvo a las puertas de no dejarse manifestar lo que su alma en ese momento quería irradiar.
Juntos hemos llegado, juntos hemos recordado. ¡Nos costó tantas vidas! ¡Hubo tanto sufrimiento! Y en instante sentí, que aquello que había vivido así es lo que elegir vivir. Cierto es que no recordaba y eso me impedía volver al estado original de donde procede el Ser.
Agradecida y confiada, vuelvo de nuevo a expandir mis alas de libertad para echar a volar a aquellas tierras sagradas que llamamos Gaia. Gracias, Madre querida, gracias por compartir con nosotros, los humanos conscientes, lo que tu cuerpo ha de sentir. Momentos de transformación, simiente de luz, llega ya la hora de verte SONREIR. Abre bien los brazos y expándete que allá contigo, vamos todos de una vez.
A los ojos del creador, todo le parece bien y ¿si unimos nuestras voces para celebrar que en la hermosa joya azul ha nacido ya la PAZ? Hermanos y hermanas, celebremos de una vez, que lo que hemos creado es la nueva BELÉN; no aquella de judea sino la que viene del corazón y que tiene conexión directa con el nuevo humano luz.
¿Te atreves a vivir la nueva humanidad? Cada uno a su ritmo, eso sí sin parar, y aunque vayas más despacito date permiso para experisentir lo que tu alma en cada momento quiere VIVIR.
Feliz y bendecida experiencia de transformación.
Os abrazo de corazón a corazón,
Laura.
